Explora el Mundo del Diseño Web y el Marketing Digital: Inspírate, aprende y ponlo en práctica

Tutorial SEO | Mejora tu Web en 6 Pasos

¡Hola! Cuando empezamos a crear una web, es posible que nos pase que la velocidad es lenta, que al cabo de los días no entra nadie y las cookies puedes volverse salvajes… no hay que darles de comer después de las doce de la noche, es un consejo.

Bueno, pues esto nos ha pasado a todos. Empezamos como pollitos sin cabeza y lo que pasa es que nos agobiamos al ver que ni siquiera salimos en la tercera página de Google. Pero, ¿qué podemos hacer para solucionar todo esto? La respuesta es: haz SEO y aprende de tus errores. Es como todo, tienes que aprender a hacerlo bien, como cuando montaste en bicicleta por primera vez. Al principio puede asustarte, pero todo es práctica y paciencia.

En este tutorial quiero darte unas pautas iniciales para que tú mismo empieces a solucionar esos problemas. Está hecho para las personas que comienzan y conocen poco, por lo que si has llegado aquí y ya tienes nociones al respecto, tal vez este no sea tu post (o sí, si quieres refrescar contenido, nunca se sabe). En cualquier caso, espero que te sea de ayuda.

A lo largo del post, también encontrarás enlaces que te llevarán a otros post relacionados, más específicos por si necesitas más información. Dicho esto, ¡comencemos! 👇

Tabla de contenidos

Para empezar, ¿qué es el SEO?

SEO, o Search Engine Optimization (Optimización para Motores de Búsqueda), es el proceso de mejorar la visibilidad de un sitio web en los resultados orgánicos (no pagados) de los motores de búsqueda como Google, Bing y Yahoo. Que bonito suena esto, ¿verdad? En pocas palabras, son las buenas prácticas que tú puedes hacer para que tu página se vea más que otras. Por ejemplo, escribir contenido original sin coger contenidos de otras web sería una buena práctica. Internet está lleno de contenido refrito, cogido de un lado y de otro. Lo que los buscadores buscan es contenido de calidad para mostrar a sus usuarios y eso significa ser original, saber de lo que hablas y que tus contenidos resuelvan un problema. 

Si yo quiero saber si un tipo de robot aspiradora limpia bien los suelos de parquet, Google me enseñará varias páginas relacionadas con mi búsqueda. Habrá muchas que hablen de los robot aspiradora, ¿pero cuántas habrán que hablen de su uso en un tipo de suelo específico?

En resumidas cuentas, el objetivo principal del SEO es aumentar el tráfico hacia tu web, de una forma que puede ser solo para ver el contenido o inclusive para conseguir que nuevos usuarios se registren o compren en tu página. Esto se logra al mejorar la clasificación de la propia web en los resultados de búsqueda para las palabras clave (keywords) relevantes de nuestra página o post. ¿Y qué son las palabras clave? Son las palabras que definen tu contenido, por ejemplo:

Tenemos una página sobre recetas de cocina vegana y queremos que la página salga de los primeros resultados de Google. La gente cuando busca algo relacionado puede poner «recetas veganas», «cocina vegana», «recetas saludables», etc. Lo que las personas buscan es lo que podemos decir que son las palabras clave, aquellas palabras (incluso frases) que se relacionan directamente con tu contenido para que otros puedan encontrarlo.

¡Recuerda! Usa contenido único y de calidad enfocado a tu marca, pero también a tus usuarios. Piensa en qué problemas podrías resolverles y dales esa información.

Con todo esto ya explicado, podemos pasar a la siguiente parte, la cual es bien entretenida pero que también puede resultar liosa al comenzar. Ya sabemos de qué se trata el SEO, ahora veamos por dónde comenzar.

Investiga cuáles son tus palabras clave

Ya hemos mencionado antes las keywords o palabras clave. Son el primer paso para posicionar tu contenido de forma efectiva, investigando estas palabras te ayuda a comprender cuáles de ellas son populares entre tu público objetivo y de esta forma podrás aumentar tus visualizaciones de calidad. Pero, ¿cómo se puede hacer esto?

Para empezar, hay que conocer un poco la estructura antes de embarcarse a crear contenido. Existen diferentes tipos de palabras clave:

– Palabras clave genéricas: son cortas y muy usadas, las cuales describen algo de forma muy general, ya sea un tema en concreto o un tipo de industria. Al ser muy utilizadas, por lo que hay gran competencia para posicionarse usando este tipo de palabra clave. Por ejemplo, tienes un pequeño restaurante con una web donde muestras la carta y el establecimiento. Para este caso, algunas de las palabras clave genéricas serían: «restaurante», «comida», «cena», etc.

– Palabras clave «long tail» o de cola larga: estas son las que tienen tres o más palabras, por lo que más que palabra se puede decir que son frases cortas o largas, de ahí el nombre de «long tail». Su uso es muy importante, ya que nos permite posicionar de una forma más específica, donde generalmente encontraremos que hay mucha menos competencia en comparación con las genéricas que hemos visto en el apartado anterior. Siguiendo el mismo caso anterior del restaurante: «mejor restaurante de sushi en la playa de Benidorm», «restaurante de tapas con terraza en Sevilla» y «restaurante especializado en comida sin gluten en Almería» son claros ejemplos de este tipo de keywords. Al contener más palabras, puedes especificar mejor la diferenciación de tu contenido, producto, servicio o empresa de cara a tus consumidores y al propio buscador, generando un tráfico de mayor calidad para tu sitio web.

Para hacer esto, debes tener claro el propósito de tu negocio. ¿Es un blog para informar? ¿Una tienda online? Tus palabras clave tienen un propósito determinado, que puede ser simplemente generar tráfico, hacer que nuevos usuarios se registren en tu web como potenciales compradores, que se suscriban para recibir emails con novedades de tus contenidos… hay gran variedad de propósitos y en función de una u otra, tú debes de saber qué palabras usar para captar su atención. Por ejemplo, si estás vendiendo zapatillas de forma online, palabras como «comprar», «descuento», «comparación», «barato» te ayudarían a ser más visible para aquellas personas que tienen intención de comprar.

Ahora que sabes por dónde comenzar, lo siguiente sería que hicieses una tormenta de ideas, escribiendo todas las palabras que crees que pueden estar relacionadas con tu negocio en una hoja en blanco. Cuando tengas una serie de palabras que creas que pueden encajar, el siguiente paso es comprobar si son o no buenas para utilizarlas en tu proyecto. 

Más arriba he mencionado sobre la competencia en palabras clave, esto es la cantidad de sitios webs que emplean estas palabras, o dicho de otra forma, el volumen de búsqueda mensual que tiene. En resumidas cuentas, es como cuando quieres abrir una tienda en un barrio, lo primero que haces es ver la competencia en la zona para ver si es rentable o no abrir esa tienda. Con las palabras clave pasa lo mismo, tienes que comprobar qué palabras son las más usadas, pues si una de esas palabras por las que quieres posicionarte tiene un volumen de tráfico alto, lo más probable es que su KD (Keyword Difficulty o Dificultad de Palabra Clave) sea elevado y te encuentres con una fuerte barrera de entrada. Es decir, es posible que si usas «comida rápida» para un restaurante que tiene para llevar a casa, y no empleas palabras de cola larga como «comida rápida Alicante» que son más específicas, puede que tu contenido tarde mucho tiempo en salir entre las primeras páginas de Google o del buscador que uses.

Los buscadores no son muy listos y necesitan que tú les des la información para poder archivar tu contenido en su gran biblioteca de información. No es fácil, y lleva tiempo, pero tiene su merecida recompensa. Además, existen herramientas que te permiten ver el volumen de búsqueda mensual, el KD y palabras clave relacionadas que te pueden servir de ayuda, además de muchas otras funciones más específicas. Google cuenta con varias opciones gratuitas que puedes comenzar a usar para iniciarte en el mundillo del SEO, como Keyword Planner o Google Trends. Hay muchas herramientas para la investigación de palabras clave, en el post Conoce las mejores herramientas de investigación de palabras clave de 2024 puedes encontrar información de las mismas.

Optimización de títulos y meta descripciones

Una vez que hayas identificado las palabras clave para tu web, es importante optimizar los títulos y las meta descripciones de tus páginas. Los títulos y las meta descripciones son las primeras impresiones que los usuarios tienen de tu sitio web, es como si fuese el escaparate de tu tienda. ¿Qué es lo primero que quieres mostrar? Tienes tu letrero que indica el nombre de la tienda y lo más atractivo de la misma en el escaparate, para que la gente se pare y entre a ver que puedes ofrecerles. Es por esto que optimizar estos elementos es muy importante para dar vida a tu web.

El título va a ser lo primero que las personas vean en los resultados de búsqueda, por lo que es importante ser claros y relevantes. Tienes que atraer su interés en los primeros segundos, si no se irán al siguiente resultado. Es por esto que muchos emplean sus principales palabras clave en el propio título (y hasta en la propia url del sitio web si tienen oportunidad). Un truco es colocar las palabras clave más importantes cerca del principio del título, lo más cerca posible, ya que esto ayuda al motor de búsqueda a entender de qué trata tu contenido.

Por otro lado, las meta descripciones es el «lee más» del buscador. ¿Qué quiero decir con esto? Cuando buscamos algo, los resultados aparecen de la siguiente forma:

Aquí podemos ver el título resaltado en azul debajo del nombre de la web y su enlace. Y justo después, tenemos la meta descripción, la cual podemos decir que es una información extra que das de tu contenido para que los usuarios se sientan más atraídos y hagan clic. Al igual que con los títulos, es importante incluir las palabras clave más relevantes que tengas, redactándolas de forma persuasiva para animar a las personas a que visiten tu sitio. 

Como ya has podido ver, los buscadores solo muestran unas pocas palabras en la meta descripción (160 en escritorio y 120 en móvil), por lo que es fundamental resumir bien lo que quieres decir.

Lo importante de una buena estructura de enlaces

Una estructura web afecta tanto a la hora de posicionar como a la experiencia de usuario, por ello es uno de los puntos más importantes a desarrollar para tener una web de calidad. Nos ayuda a:

– Que los buscadores encuentren con mayor facilidad las páginas de nuestra web y las indexen.

– Permite que los usuarios naveguen con mayor facilidad entre tus contenidos. 

– Mayor autoridad gracias a backlinks (enlaces entrantes) de calidad.

¿Y qué es eso de una estructura de enlaces? Bueno, son los enlaces que colocamos en nuestra web, ya sean propios o de otras páginas con contenido relacionado con el nuestro. Por ejemplo, cuando creamos una web, siempre tenemos varias páginas de «Inicio», «Servicios», «Blog», «Contacto». Ahí ya tenemos una estructura de enlaces, pero para hacerlo más visual:

Vemos que Inicio es la raíz, es la página principal a donde van ligadas las otras, las categorías y subcategorías. En este caso, las categorías serían las de la segunda línea y las subcategorías las de la tercera. Es un ejemplo muy básico, pero es para que se vea que sigue una jerarquía.

Los contenidos que crees, ya sean post de un blog o fichas de producto de una tienda online, deben ir ligados entre sí siempre que estén relacionados. ¿Y esto por qué? Bueno, para empezar mejora la experiencia del usuario al navegar por la web. Por ejemplo, un usuario entra en una web de recetas, en concreto a una donde le dice como hacer una rica sopa de pollo. Mientras va leyendo el contenido, verá que la frase de «tiene que desmenuzar el pollo de esta forma» está resaltada por contener un enlace. Al darle clic, se le abrirá otra pestaña llevándole a otro post de la misma página sobre cómo preparar el pollo debidamente. Esto es contenido relacionado y, si se hace con cabeza, puede ayudar al buscador a encontrar tu contenido con mayor facilidad.

Los enlaces internos también pueden ayudar a distribuir la autoridad de una página a otras páginas dentro del mismo sitio. Cuando una página recibe enlaces internos desde otras páginas de alta autoridad, puede mejorar su propia autoridad en de cara a los buscadores.

Pero antes de esto, lo primero que tienes que hacer es identificar qué categorías son las principales, ya que serán los pilares de tu web, donde irán enlazados el resto de subcategorías que vayas creando. Esto puede ser bastante obvio, pero estas deben ser bastante «generales», mientras que las subcategorías tienen que ser las más específicas. Por ejemplo, tenemos una tienda de ropa de niños y nuestras categorías principales son: «niñas», «niños» y «accesorios». Simples y que se diferencian bien. Ahora, dentro de niñas tendremos como subcategorías «vestidos», «pantalones», «zapatos»… tus categorías dependen de tu contenido y deben ser claras para que los usuarios que miren tu contenido puedan saber bien por donde ir.

 

¿Qué son los Backlinks?

Los backlinks o enlaces entrantes no son más que enlaces de tu sitio en otras webs. Ni más, ni menos. No parece difícil, ¿verdad? Pero tiene su miga. No vale cualquier clase de enlace. No sirve un enlace del blog de tu amigo que trata sobre aves exóticas, mientras que tu página es una tienda de zapatos. Si el contenido no tiene nada que ver, no es un enlace de calidad y esto a la larga es penalizado por los buscadores, por lo que ojito.

Tienes que buscar enlaces de sitios que estén relacionados con tu sector o contenido, además, si son de sitios web que tienen mucha fuerza, mucho mejor. ¿Qué quiere decir esto? Hay páginas y páginas, y cada una tiene un cierto peso en los ojos del buscador. No será lo mismo un blog de fitness que se creó hace dos meses que un periódico de Galicia que fue creado en el 2002. Uno está más consolidado que el otro y ya tiene muchos kilómetros recorridos, por lo que su puntuación será mucho mayor que una web de recién creación. Estos enlaces irían muy bien a nuestra web, pero no es oro todo lo que reluce. Si tu página está en pañales, Google o cualquier buscador verá raro que tengas varios enlaces de páginas top apuntando a tu web. Mucha gente lo que hace es comprar estos enlaces, pero si estás empezando lo mejor es ir despacio, escribir a webs similares a la tuya y pedir post colaborativos, usar las redes sociales para promocionar tu sitio, incluso foros de tu temática.

Roma no se construyó en un día, no tengas prisa por crear una gran cantidad de enlaces externos de la noche a la mañana. Google y el resto de buscadores lo que quieren es que seas constante en tu web, que la actualices, publiques post de calidad y la mejores poco a poco. Al final todo tiene su recompensa 💪

Mejora la velocidad de carga de tu web

Lo último que voy a mencionar en este post es la velocidad de carga de la web. La gente busca inmediatez y los buscadores también. Seguro que alguna vez te ha pasado que has visto una web que te interesaba, pero como tardó demasiado en cargar terminaste por salirte. Por eso es tan importante, si quieres que la gente se quede, los primeros segundos son vitales, no puedes hacerles esperar o se irán a la competencia.

¿Y esto como se puede solucionar? Te dejo unos pasos que puedes seguir:

– Elige un buen hosting: La infraestructura es clave, es donde se alojará tu página y si el servidor va a pedales, tu web también lo hará. Elige uno de alta calidad, revisa sus características, que tenga una red de entrega de contenido (CDN) para mejorar el tiempo de respuesta del servidor y el de tu web. Hostinger y Bluehost son buenas alternativas si buscas velocidad a un precio asequible.

No subas cualquier imagen: Antes de subir cualquier imagen a tu web, tienes que ver cuánto pesa y cuál es su terminación. Tienes que buscar que el tamaño sea adecuado, con un peso pequeño que permita ver bien la imagen o foto. Lo idóneo es el .webp, pero también podéis usar .png o .jpg. Para adaptar vuestras imágenes os recomiendo la página squoosh.app, la cual os da varias opciones para cambiar el tipo de imagen, así como redimensionarlas de forma gratuita.

– Minimiza el uso de plugins y scripts: Todo lo que instales de extra en tu página también hace que «engorde». Nadie quiere que su web esté en baja forma, ¿no? Por eso, todo lo que no uses, ese plugin tan bonito que te permite poner carruseles que nunca usas, toca desactivarlo y eliminarlo.

Como esto es una guía para los que inician en todo esto, no os quiero meter demasiada teoría y tecnicismos, sobre todo de este apartado en donde podemos entrar también en tema de código. Pero para que vosotros también podáis ir viendo que tal va vuestra web, San Google ofrece un par de herramientas muy detalladas para esto:

– PageSpeed Insights: permite ver de forma online y algo simplificada dónde puede mejorar tu web, dándote una puntuación tanto modo móvil como en ordenador/escritorio.

Lighthouse: es un plugin que permite hacer lo mismo que el PageSpeed Insights, solo que de forma más extendida. Recomendable si lo vas a usar para distintas webs.

¡Y esto es todo! Si os ha gustado el contenido, compartid y estad atentos a las novedades. Iré subiendo más tutoriales relacionados que espero que disfrutéis 😊.

Comparte:
Cintia S.

Cintia S.

Profesional de Marketing Digital, especializada en SEO, Diseño Web y Redes Sociales. Creativa y emprendedora, ha trabajado para pequeñas y medianas empresas, así como para el Ayuntamiento de Mutxamel en gestión de marca, web y redes.

También te gustará